5 de enero de 2017

De la caza y la recolección a las malditas topadoras



"Una máquina topadora hallada por los indígenas ayoreo totobiegosode que fue usada para la tala ilegal en su territorio. EFE." (Extraído de www.paraguay.com)

           Economía de los antiguos pobladores del Chaco 
Comparto la segunda parte de un ensayo sobre la economía de los pueblos indígenas actuales. En esta segunda entrega, una breve descripción de las actividades económicas de los pueblos chaqueños.
Cazadores chaqueños, siglo XIX.
Centrándonos en el territorio que actualmente pertenece a Paraguay, encontramos principalmente dos grandes grupos indígenas: los guaraníes en toda la región Oriental y parte norte de la región Occidental y los Pámpidos en el territorio chaqueño.

En ese sentido encontramos que “no solo los guaraní habitaban el actual territorio paraguayo en el momento de la llegada de los españoles. El litoral Norte del río Paraguay ya había quedado bajo el control de los payagua, imbatibles piratas fluviales. Vivían en las costas del Chaco y en las islas del río Paraguay y presionaban cada vez con más fuerza a los guaraní. El temor que inspiraban era tan grande que la costa se había vuelto una franja insegura y la pesca se había vuelto riesgosa (…)” (Benítez y otros, 2000, p. 22)

Con tal descripción, es fácil deducir que la alianza española-guaraní se dio exclusivamente con la finalidad de protegerse mutuamente de los indios payaguá.

Ya en la época colonial, encontramos que los que vivían en tierras chaqueñas eran conocidos como guaicurú, eran considerados como violentos, asaltantes, invasores de aldeas carias, matando y robando pues eran hábiles jinetes. La importancia del caballo utilizado por los guaicurú radica en que les dio una superioridad sobre los cazadores y recolectores. “Los “monteses” eran los indígenas que vivían en la selva, no organizados en pueblo; se dedicaban a la caza, a la pesca, a los pequeños cultivos y vivían sus pautas culturales tradicionales.” (Zanardini, 2010, p.30) De todo esto, extraemos que las diversas etnias chaqueñas tenían actividades económicas acordes a la geografía en que estaban asentados, ni remotamente se puede hablar de monetarización de sus economías, ni siquiera en los últimos años de la colonia, siempre estuvieron inmersos en sus propios modos de vida, alejados de la cultura occidental.

Los cazadores chaqueños 
 Los indígenas que habitan el Chaco, como ya hemos mencionado, fueron anteriormente cazadores, recolectores y horticultores nómadas. Cinco etnias (los Enlhet norte, Enxet sur, Angaité, Sanapaná, Guaná, Toba Maskoy y Toba) hablan lenguas pertenecientes a la familia lingüística Maskoy y están localizados en el Bajo Chaco y el Alto Paraguay. Los Nivaklé, Manjui y los Maká pertenecen a la familia Mataco Mataguayo y están situados en el centro y oeste del Chaco, aunque los Maká habitan en su mayoría en Mariano Roque Alonso y una parte en Ciudad del Este. Tres pueblos del norte del Chaco pertenecen a la familia Zamuco, ellos son los Ayoreo, los Yvytoso y Tomaraho. Los Toba Qom hablan una lengua perteneciente a la familia Guaicurú habitan el Bajo Chaco, lo mismo que los ya señalados Guaraní Ñandeva y Guaraní Occidentales.

Esta descripción realizada es fundamental para comprender la diversidad de pueblos indígenas que viven en el Chaco, en condiciones de vida muchas veces muy diferentes unos de otros. En ese sentido conviene destacar que aun existen inclusive familias silvícolas Ayoreo que permanecen sin establecer contacto con la sociedad paraguaya y a quienes se está tratando proteger por medio de ONGs, “(…) que buscan preservar una parte de su hábitat tradicional que actualmente está sufriendo la invasión de colonos brasileños quienes están deforestando gran parte del territorio tradicional Ayoreo”. (Rehnfeldt, 2011, p.588) 
"Casa con bóveda de barro construida por ayoreos no contactados que fue descubierta durante la construcción de una carretera a través de sus tierras" Foto © Survival
La situación económica de los distintos pueblos chaqueños es muy difícil, ya que a más de la falta de tierras y problemas de salud y educación, “(…) los indígenas chaqueños deben enfrentar el paso de una economía tradicional de caza, pesca y recolección a una economía agrícola o ganadera sedentaria” (Ídem). La monetarización de sus economías tiene serias implicancias con sus modos de vida tradicionales.

Así tenemos que, los indígenas chaqueños recolectaban y aun lo hacen en menor medida (caraguatá, algarrobo, mistol, porotos silvestres, tubérculos, frutas, etc), pero la actividad económica masculina por excelencia era la caza (pecarí, oso hormiguero, armadillo, iguana, ñandú, patos, etc), del mismo modo que la pesca, que practicaban en pequeños arroyos y lagunas formadas en el interior del chaco después de épocas de lluvia.

Sin embargo, este tipo de vida tradicional es prácticamente imposible de llevar por la falta de tierras suficientes y por la deforestación acelerada que viene sufriendo el territorio chaqueño desde varios años. “Sin embargo, el paso a una vida basada en una economía agrícola o ganadera tiene serias dificultades para los indígenas, fundamentalmente por la falta de programas de apoyo a las comunidades aborígenes o por los pocos recursos que cuentan aquellas instituciones que los asisten. Las condiciones geográficas y ambientales de esta árida región también dificulta la implementación de programas agrícolas y ganaderos. La falta de agua es uno de los obstáculos principales para el desarrollo de las comunidades indígenas chaqueñas”, señala Rehnfeldt. (2011; 589)
Deforestación de la selva chaqueña, grave amenaza para los pueblos indígenas y para la biodiversidad, el Estado paraguayo es el gran ausente para frenar este terrible daño humano y ambiental.
Foto Última Hora
Terminamos este apartado señalando que las tierras que poseen actualmente los indígenas del Chaco son por lo general áridas y poco aptas para la agricultura y, un gran porcentaje de los pueblos no tienen tierras propias. Así, “Numerosos indígenas viven en el Chaco al costado de las carreteras, dedicándose a la caza y pesca dentro de las grandes estancias, cuando esto es posible. La mendicidad y la prostitución crecen en forma alarmante entre estos grupos como única opción de vida”, remata diciendo la autora citada más arriba (Rehnfeldt, 2011, p.588)
 
Bibliografía básica:
1.    BENÍTEZ, A. et al. La Historia del Paraguay I. Editorial AZETA S.A., Asunción, 2000.
2.    REHNFELDT, M. El Bicentenario y los Pueblos indígenas; una historia de opresión y exclusión. En Paraguay en la Visión de Dos Siglos. 1811-2011, Asociación Cultural Comuneros,  Asunción, 2011.
3.    ZANARDINI, J. Los Pueblos Indígenas del Paraguay. Colección La Gran Historia del Paraguay, Editorial El Lector, Asunción, 2010.

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