18 de marzo de 2012

PLAZA URUGUAYA



Foto: René González


En estos primeros días de enero, sucedió en nuestro país más una muestra de la discriminación hacia quienes en otras ocasiones mencionamos que nos sentimos orgullosos de estar emparentados: los indígenas. Me refiero específicamente al caso del violento desalojo que se produjo contra los nativos Avá y Mbyá que hace cuestión de unos meses se asentaron en la Plaza Uruguaya esperando una respuesta favorable a sus  reclamos.
Nadie puede desmentir que los espacios públicos son de toda la ciudadanía, y que se debe de alguna manera respetar el derecho a su usufructo; pero mis palabras más bien son dirigidas en contra de la represión que se produjo hacia los nativos y la increíble forma de ver las cosas de muchos paraguayos quienes apoyaron tal acción y hasta incluso pidieron más violencia en contra de esas humildes personas que esperaban en este comienzo del nuevo año, una respuesta a sus pedidos,
Tampoco pondré en tela de juicio que personas inescrupulosas estén esperando beneficiarse detrás de los indígenas, o que inclusive existan líderes indígenas esperando obtener beneficios individuales,  porque eso no le quita el valor a los pedidos de la mayoría y puede solucionarse identificando a las mismas y procesándolas ante la justicia como corresponde. La cuestión aquí es que no se puede tapar el sol con un dedo y estar afirmando que los “indígenas quieren vivir nomás luego así”, que los mismos son “apáticos y haraganes” y que hasta sería mucho mejor que pasen a vivir en una especie de “campo de concentración”, fiel al estilo nazi, deseosos de lograr una “limpieza racial”. Todas estas expresiones se acercan más o menos a las expresadas por muchos compatriotas al respecto del desalojo de los indígenas, específicamente en las redes sociales; en ese sentido es impresionante la actitud etnocéntrica y que incluso raya el racismo que se observaron en las opiniones realizadas y, en ese sentido cabe mencionar que no es la primera vez que se nota esa actitud, pues en todas las noticias en donde se halla involucrado un nativo, las expresiones de odio y rechazo están a flor de piel, y no porque haya argumentos para las mismas, sino simplemente porque son indígenas, y a los indígenas (para muchos paraguayos) hay que odiarlos, porque son “la causa de nuestra pobreza” y nos dan una “mala imagen” ante el mundo. En ese aspecto, se puede afirmar sin temor a equivocarnos, que el desprecio hacia los indígenas continúa hasta hoy, e inclusive se puede decir que ha aumentado, a pesar de que se ha hecho un excelente trabajo ocultándolo bajo la alfombra, pero nada más exista un “motivo”, tal rechazo vuelve a aflorar.
Por todo esto, es urgente más que nunca entender que los indígenas no son el problema, pero que sí existe una problemática indígena que se convierte en una problemática de todo el país. Debemos comprender que tenemos una directa o indirecta cuota de responsabilidad por la situación que viven la mayoría de ellos. No me refiero a acciones cometidas por españoles o portugueses en la época de la colonia, existen causas que son incluso mucho más recientes, pues fuimos los propios paraguayos así como los extranjeros quienes de alguna manera nos hemos encargado de dar esta vida miserable que hoy en día tienen. Hay quienes piensan que los indígenas “desean nomás luego” llevar esta forma de vida, esas personas ignoran que hasta la década del setenta, cuando aun los nativos vivían en los bosques, muchos de nuestros compatriotas y extranjeros comenzaron una caza de indígenas, para talar sus árboles, principalmente en la zona de Alto Paraná y Caaguazú, de la misma manera se les mataba como si fueran animales, como nos dice un antropólogo: “matar un indígena era como matar un jaguareté”. Y así, cuántas crueldades más podemos mencionar, y todo ello realizado por las personas “civilizadas”, nuestros propios compatriotas.
Debido a todo esto, urge que acatemos nuestra responsabilidad, antes que nada como seres humanos, y luego como paraguayos, que una actitud etnocéntrica y hasta racista, bajo ningún sentido ayudará a dar soluciones a esta mísera vida que llevan la mayoría de los indígenas. Debemos hacer una causa común y en vez de despreciar y rechazar como lo hacen muchas personas, mirar un mismo horizonte en donde sea posible que indígenas y no indígenas puedan llevar una vida digna, una vida sin aprietos y sin crueles necesidades, a pesar de que para muchos “compatriotas”, es mucho más fácil tildarlos y englobarlos como “incivilizados y haraganes”, olvidándose por completo de su condición de ser humano y fomentando el desprecio y la desconsideración por los legítimos herederos de estas tierras. Pero como lo decía Pa`i Melià: “La sociedad paraguaya no está a favor de los indígenas”. Cada vez lo creo más, aunque me duela. 
Obs. Artículo para la revista El Tereré, Nº 19. 
Jorge Daniel Contrera Irala

22 de mayo de 2011

Situación educativa de los Mbyá de Puerto Bertoni.

            La comunidad cuenta con una escuela que se denomina “Escuela Básica Nº 6287 Puerto Bertoni”. La misma está a cargo del Profesor Pablo Figueredo quien enseña en la misma desde hace once años, también se desempeña como Encargado de Despacho de la institución; debido a que la cantidad de alumnos no es suficiente y la escuela está asentada en propiedad de la SEAM, no puede tener rubro de director, por lo tanto lleva el cargo de Encargado de Despacho de manera voluntaria.
           La escuela, que posee dos aulas, fue construida en marco a un Proyecto de Pasantía denominado “Ayudemos a los Nativos”, llevado a cabo durante el año 2005 y que realizaron los estudiantes de Licenciatura en Historia, de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional del Este. Antes de esta construcción, las clases se daban bajo una precaria construcción que servía de aula o bajo los árboles porque al no poseer tierra propia, el Ministerio de Educación y Cultura se negaba a construir las aulas.
         En la comunidad la educación escolar se imparte en turno mañana solamente, de tarde el profesor Pablo Figueredo enseña en otra escuela en la localidad de Península. Ambos rubros que posee provienen del Ministerio de Educación y Cultura.
        Hasta hace unos años se impartía en la escuela una educación con programas acorde al sistema paraguayo, con un enfoque que distaba mucho de la realidad de los mbyá; pero a partir de hace unos 4 años se ha producido una modificación y en la misma se comenzó a impartir una educación diferenciada, con un modelo educativo diseñado propiamente para los indígenas, adecuado a la realidad de la comunidad. Las clases se dictan en guaraní netamente, el castellano a veces suelen utilizar como segunda lengua.
           Las áreas básicas son similares al sistema paraguayo, pero con contenidos adecuados a su realidad y en guaraní (por ejemplo, en matemática se siguen con las mismas operaciones básicas, pero con situaciones problemáticas acordes a su realidad); los materiales didácticos están todos en guaraní. En ese sentido, poseen materiales para los grados 1º al 6º, que son elaborados por el Ministerio de Educación y Cultura.
El sistema que se implanta es el del “plurigrado”, es decir, un solo profesor se encarga de impartir educación a alumnos/as de varios grados, en una misma aula y al mismo tiempo. Los grados que funcionan son; el 1º, el 2º, el 3º y el 4º respectivamente, que en total suman en el año 2011 la cantidad de 27 matriculados; sin embargo no todos asisten a la escuela, existe mucha deserción debido a diversos factores.
         Del Ministerio de Educación y Cultura reciben los útiles escolares necesarios para estudiar, pero en este año todavía no están recibiendo los mismos. Por otra parte, de la Gobernación del Alto Paraná reciben la merienda escolar.
            No existe carencia de materiales didácticos, por lo tanto el mismo no constituye en una dificultad para el proceso de enseñanza – aprendizaje; pero como no ha señalado el profesor Pablo Figueredo al ser preguntado sobre las dificultades que hallaba en su labor “dificultad de ellos en sus hogares lo que más hay, en la institución casi no hay dificultades, tengo todos los materiales, las herramientas para trabajar; pero chupekuéra ndaha`ei prioridad la educación, chupekuéra primero la ijyvy va`erä hikuai, ha upéi segundo lugar-pe salud y en tercer lugar está la educación.

8 de mayo de 2011

Situación económica de los Mbyá de Puerto Bertoni.


            Las 10 familias que componen la comunidad mbyá de Puerto Bertoni no poseen tierra propia pues la misma se halla asentada dentro de la reserva; y justamente este hecho constituye una de sus luchas: la recuperación de un espacio para poder cultivar.  
Cada familia posee una pequeña parcela de tierra, algunas alrededor de sus casas, en donde cultivan principalmente mandioca y maíz. Como existe una prohibición de la Secretaría del Ambiente de desmontar no pueden cultivar en mayores proporciones que las actuales; por eso las diez familias están en las mismas condiciones. Como tampoco tienen acceso a semillas, algunas familias no tienen huerta. La actividad económica que redunda en beneficios monetarios es la artesanía, con el tallado de maderas con figuras de animales silvestres y la elaboración de pulseras, brazaletes y collares; productos que ofrecen a las personas que llegan hasta el Museo, principalmente turistas extranjeros (que llegan por barco) y a estudiantes de instituciones nacionales que visitan el lugar, por eso, cuando los mismos no visitan la reserva, la situación económica empeora. Los precios de los productos en el mes de mayo de 2011 iba desde 3.000 hasta 25.000 guaraníes, pero lo que más se venden son las pulseras de 3.000 y los tallados de 5.000 guaraníes. En el periodo de la realización de este presente trabajo, el Museo se encontraba cerrado para una remodelación, por consiguiente la venta había disminuido bastante;
Con el dinero alcanzado compran algunas provisiones como arroz, fideo, azúcar, sal, harina y otros alimentos básicos, para lo cual se trasladan a pie hasta la localidad de Península, distante a unas dos horas de camino.
Sin embargo, todo esto no alcanza para paliar las necesidades de cada familia, por lo cual esperan siempre la ayuda de personas o instituciones; en ese sentido, hasta hace cuestión de dos meses estaban recibiendo de la Itaipú Binacional las provistas necesarias; pero como nos han señalado los pobladores, hace un par de meses que no perciben nada de la entidad. Otras ayudas reciben cuando los estudiantes de alguna institución u otras personas llegan junto a ellos llevándoles ropas, abrigos y algunos alimentos.
La realidad económica de los mbyá de Puerto Bertoni se puede resumir con estas palabras de un indígena: “Nosotros lo que más esperamos es la ayuda de la gente nomás luego, de lo contario qué vamos a hacer, necesitamos de todo, nos hace falta todo, si vamos a detallar lo que necesitamos vamos a estar por mucho tiempo diciéndolos, nos falta alimentos, abrigos, ropas, todo; omaña nga`u ñanderehe Ñandejára ha ore ayuda-mi upévaio lado, cualquier cósape”.
Fuente: Investigación de campo realizada en abril de 2011.

23 de abril de 2011

Historia de la comunidad mbyá de Puerto Bertoni.


             La comunidad Mbyá de Puerto Bertoni está ubicada dentro del predio del Monumento Científico Moisés Bertoni, en el distrito de Presidente Franco, a unos 26 kilómetros de Ciudad del Este y actualmente cuenta con 10 familias que totalizan unas 70 personas aproximadamente.
            La comunidad de Puerto Bertoni es una como muchas otras sociedades mbyá, que luchan por preservar su propia cultura (el mbyareko) y para recuperar lo que les pertenece: su tekoha, enfrentándose a montón de situaciones adversas; principalmente la carencia de tierras propias que les asegure una vida digna y segura.
            La existencia de esta comunidad se relaciona directamente con la presencia del científico Moisés Santiago Bertoni en esta zona, ya que la misma fue fundada por los descendientes de los mbyá que trabajaban como obreros para el sabio suizo. Cuando Moisés Bertoni llegó a la zona en el año 1888 y en medio de muchas penurias y privaciones se estableció en la selva virgen, comenzó a estudiar la naturaleza y a entrar en contacto con los indígenas mbyá, que habitaban sobre los ríos Monday y Acaray; estos antiguos pobladores, si bien no dejaron de relacionarse con sus tekoha de origen, se asentaron en los bosques cercanos a la casa de Bertoni, formando así una nueva comunidad, pero arraigada al mbyareko de los nativos que vivían cerca de los ríos.
            Sin embargo, la formación de esta nueva comunidad, cuyos miembros trabajaban como peones al sabio, no se dio por la simple voluntad de los nativos ni fue un contacto que los mismos buscaron, más bien fue una relación de conveniencia ya que por ese entonces comenzaba la intensificación de la explotación de la madera, de la yerba mate y del palmito del bosque alto paranaense por parte de los paraguayos y extranjeros, hechos que no sólo pusieron en situación de grave peligro a los mbyá, sino también a los demás pueblos nativos que habitaban esta zona, como los Aché y los Avá, quienes casi llegaron a desaparecer.  Pero, por más que no hayan desaparecido como individuos, tales acontecimientos significaron el fin de la vida aislada y apartada en los bosques, el fin de la vida que defendieron por varios siglos armas en manos.
            Cuando la explotación se intensificó, muchos Mbyá abandonaron la zona y pasaron al otro lado del Paraná, en el territorio argentino y quienes decidieron quedarse en sus ancestrales tierras a enfrentar los nuevos contactos, tuvieron que aceptar un modo de vida muy diferente a la que llevaban en sus antiguos tekoha.
            Entre los cambios que tuvieron que aceptar se puede mencionar el trabajo asalariado para los patrones blancos, entre los cuales estaba Bertoni, la razón de la misma, como ya se señaló más arriba era la búsqueda de la protección del sabio suizo ante la fuerte y masiva penetración de las empresas yerbateras a su territorio. De esa manera, Bertoni los resguardaba de los demás blancos y ellos trabajaban en sus chacras y les proporcionaban algunas informaciones que él necesitaba para sus estudios.  
            Sin embargo, esa seguridad que proporcionaba la relación de patrón-peón terminó hace décadas para los mbyá de Puerto Bertoni, desde la muerte del científico, los demás patrones no cumplieron con lo prometido y desde la década de 1960, cuando se produjo la colonización de los bosques del Alto Paraná, los patrones vendieron los bosques a otras personas, con los nativos adentro, sin ningún interés por la suerte que iban a correr los mismos.
          
Fuente: Trabajo de investigación realizado por Jorge Contrera y Yován Ponte. 2011.

12 de abril de 2011

Bicentenario del Paraguay. Significado e importancia.


Reseña histórica del Bicentenario del Paraguay.

La historia del Paraguay como nación comienza a formarse ya con la llegada misma de los españoles a estas tierras sudamericanas. Gracias al magnífico “descubrimiento” del navegante genovés Cristóbal Colon (1492); estas tierras quedaron a partir de entonces este bajo la administración de los españoles, amén de los portugueses que llegaron en la zona del Brasil a partir de 1500. Sin embargo, no podemos dejar de señalar que los primeros en llegar a esta zona sudamericana fueron los guaraníes, que en muchas ocasiones fueron casi exterminados en las luchas con los europeos, a causa de los trabajos forzados que realizaban o por las nuevas enfermedades introducidas por los conquistadores; en contrapartida, en el Paraguay, si bien también se produjeron enconadas luchas y rebeliones, los guaraníes llegaron a realizar alianzas con los españoles, dando origen así a la nación paraguaya.
En 1776, ocurre un hecho bastante significativo en cuanto a la organización del gobierno español en América al crearse el Virreinato del Río de la Plata, con los actuales territorios de Argentina, Paraguay, Bolivia, Uruguay y una parte de Brasil, territorios que se  desintegraron del Virreinato del Perú. Con ese hecho, la ciudad de Buenos Aires se convirtió en la capital del nuevo virreinato, en perjuicio total de Asunción, que quedó  relegada en segundo plano. En 1782, el virreinato se dividió en intendencias y gobernaciones; Buenos Aires era una gobernación y Asunción era una Gobernación- Intendencia hasta el año 1811, al mando del español Bernardo de Velazco y Huidobro.
El Gobernador Velazco era  medianamente  aceptado por los paraguayos. Por eso surge indefectiblemente surgen varias  preguntas: ¿Qué hechos provocaron la búsqueda de independencia por parte de los paraguayos?, ¿cuáles fueron las causas que motivaron el golpe revolucionario? Por lo tanto, para comprender las causas de la independencia paraguaya, debemos remontarnos a los hechos sucedidos a finales del siglo XVIII en Europa y América. Las causas externas fueron diversas, entre las cuales mencionamos las cuestiones ideológicas, entendiéndose esta como las influencias de los pensamientos de Rousseau, Montesquieu, Voltaire y otros, cuyos libros llegaron a América y fueron leídos por muchos intelectuales.  Así como estas nuevas ideas provocaron cambios sustanciales en Europa, como la Revolución Francesa en 1789, produjo el mismo efecto en América, favoreciendo la búsqueda de libertad económica entre los colonos ingleses (1776). Un hecho trascendental para el debilitamiento del poder español en América fue la invasión de Napoleón en la península ibérica, este acontecimiento significó el comienzo del fin del poder de la corona española en este continente.
Cuando los ingleses invadieron el Río de la Plata en 1806 y 1807, los patriotas paraguayos participaron con valentía en la defensa del poder virreinal,  este hecho también les hizo ver a los criollos paraguayos que tenían la suficiente preparación de gobernarse solos en caso de que haya una necesidad. Todos estos sucesos mencionados se constituyen en  causas externas de la independencia paraguaya.
Ahora bien, las causas internas de la emancipación paraguaya encontramos que desde la época colonial, los paraguayos fueron muy relegados de la política, no se les permitía ejercer ningún cargo, es decir que, los patriotas buscaban un gobierno propio porque necesitaban y se daban cuenta de que estaban capacitados para tal empresa. El hecho que demostró que tenían la suficiente potestad para tener un gobierno propio se demostró cuando los soldados paraguayos vencieron a las tropas argentinas del General Manuel Belgrano en enero y marzo de 1811 (Batallas de Cerro Porteño y Tacuary,) cuando éste incursionó en territorio paraguayo con el propósito de lograr su anexión  como parte de la naciente Argentina. 
En los días previos a la revolución, los patriotas José Gaspar Rodríguez de Francia, Fulgencio Yegros,  Vicente Iturbe, Pedro Juan Caballero, Mariano Antonio Molas, Mauricio José Troche, Fernando de la Mora y otros se reunían periódicamente en la casa de la familia Martínez Sáenz (actual Casa de la Independencia) donde ideaban el  golpe para el día 25 de mayo de 1811. Sin embargo, en la mañana del 14 de mayo, Vicente Ignacio Iturbe descubrió  que el gobierno de Velazco estaba enterado de la conspiración, hecho que obligó a los patriotas a ejecutar esa misma noche el golpe. Al consumarse el triunfo de la revolución en la mañana del 15 de mayo, el cuartel designó a Doctor Francia y Juan Valeriano Zeballos como diputados a ser asociados al Gobernador Velazco, constituyéndose el Triunvirato. Sin embargo, esta fue una maniobra del Doctor Francia para apaciguar los ánimos de los españoles que vivían en Asunción. Velazco sería depuesto el 9 de junio de 1811.
A partir de su independencia el 15 de mayo de 1811, el camino recorrido por Paraguay en ciertas etapas fue muy difícil, pero gracias a la tenacidad y al sacrificio del pueblo paraguayo, siempre ha resurgido de las adversidades. Los principales hechos que sucedieron a partir de entonces puede resumirse en los siguientes: el 17 de junio de 1811 se reunió el  Primer Congreso Nacional, convocado por los próceres de mayo y  constituye la Junta Superior Gubernativa,  integrada por Fulgencio Yegros, Doctor Francia, Fernando de la Mora, Pedro Juan Caballero y Francisco Javier Bogarín. 
Bien pronto, el protagonismo del Doctor Francia comenzaría a acaparar a los demás próceres, y así en 1813 se constituyó otra forma de gobierno, el Consulado, ya integrado solo por Francia y Yegros. En 1814, el Congreso Nacional nombra al Doctor Francia como Dictador Supremo por un periodo de cinco años, sin embargo, en 1816, el mismo Congreso lo nombraría como Dictador Perpetuo, es decir, hasta su muerte que acaeció en 1840. Con este largo gobierno, Francia se constituyó en una de las figuras más llamativas de la historia paraguaya, pero a pesar de todas las controversias, es innegable que gracias a su incansable lucha por la independencia, el Paraguay pudo consolidarse como estado soberano, a pesar de que su independencia no era aceptada por Argentina ni Brasil.
A pesar de que,  el Paraguay ya era independiente desde 1811, fue recién el 25 de diciembre de 1842 que el  congreso declara formalmente la independencia nacional, ya durante la presidencia de Carlos Antonio López. El gobierno de Don Carlos se caracterizó por un notable desarrollo económico y cultural del país; una de las principales preocupaciones de López fue el reconocimiento de la independencia por parte de los países vecinos, y a este afán dedicó gran parte de su vida. Brasil lo reconocería en 1844 y Argentina en 1852. Don Carlos se estuvo como Presidente del Paraguay hasta su muerte, acaecida el 10 de setiembre de 1862.
Le sucedió en el poder su hijo Francisco Solano López, que ya le había acompañado a Don Carlos en las gestiones de gobierno; Solano López continuó la obra de su padre pero durante su gobierno sobrevino sobre el Paraguay una trágica guerra contra la Triple Alianza, integrada por Argentina, Brasil y Uruguay. El terrible conflicto puso un sello indeleble en la historia nacional, hasta el punto de hablarse de un antes y un después de la guerra.
En  1885, el estado dispone por  Ley la venta de tierras públicas, que se habían acumulado durante los gobiernos de Francia y los López. De esta manera nació el gran latifundio privado en el Paraguay, un hecho cuyas consecuencias aún se sienten. Dos años más tarde, en 1887 se produce la fundación de los partidos políticos Liberal y Colorado. En agosto de 1904, cuando recién el país se levantaba de las ruinas de la guerra grande, se inicia la insurrección del Partido Liberal contra el presidente colorado Juan Escurra. La revolución triunfó a fines de 1904, llevando al poder a los liberales, hasta entonces incapaces de acceder al poder. Pese a la anarquía que siguió a la revolución, la administración se regularizó a partir del gobierno de Eligio Ayala.
De esta manera se llegó al primer centenario de la independencia paraguaya, en ese entonces, Paraguay pasaba por una gran inestabilidad política, producto de constantes intentos de golpe de estado. En el mes de marzo de 1911, el Coronel Albino Jara había logrado asumir al poder como presidente luego de vencer a sus enemigos. Como no tenía intención de llamar a elecciones, el presidente de facto, demostrando así sus propósitos de perpetuarse en el mando; emitió un decreto en el cual se estipulaba una acción descabellada: que el centenario de la independencia se celebrara en el mes de octubre del año 1813, rompiendo así con una larga tradición de festejar en el mes de mayo. ¿En qué se excusaba el golpista Jara? Sabemos que la verdadera razón de no festejar el centenario estaba en el hecho de que no gozaba de popularidad y que su gobierno pendía de un hilo, mas la excusa legal era la idea de que los patriotas no lograron la independencia en aquel 15 de mayo de 1811, sino recién el 12 de octubre de 1813, fecha en la cual se estableció el Consulado y se cambió el nombre de nuestro país, que pasó de llamarse Provincia a República del Paraguay. La idea de Albino Jara carecía de fundamento histórico, así que no fue aceptada por la población, por ello luego de muchas luchas legales se festejó el centenario en el mes de mayo de 1911, pero con poca participación del gobierno en el mismo.
Entre los años1932 y 1935 se  produjo la Guerra del Chaco. Aunque victorioso en la guerra contra Bolivia, el Paraguay sufrió las consecuencias del crecimiento del ejército, que en los próximos 50 años sería la fuerza dominante de la política paraguaya. Por eso, ya mismo en  febrero de 1936 se produjo la Revolución febrerista, que trató de llevar a cabo ciertas medidas sociales, pero que apenas pudo mantenerse un año y medio en el poder.
El Paraguay se vio envuelto en una cruenta guerra civil en marzo de 1947 con el  levantamiento de liberales, febreristas y comunistas contra la dictadura militar de Higinio Morínigo. Con apoyo del Partido Colorado, Morínigo pudo reprimir la revolución, a la que siguió una dura represión y exilio de miles de paraguayos.
El más largo sistema dictatorial comenzaría el 4 de mayo de 1954, cuando mediante un golpe de Estado, el General Alfredo Stroessner accede al poder e implanta un régimen represivo que terminaría el 3 de febrero de 1989 con el derrocamiento de Stroessner, iniciándose una gradual transición del país hacia la democracia. Poco después del golpe se desmantelaron las cámaras de tortura y regresaron al país numerosos exiliados. A Stroeesner le sucedieron en el poder los colorados Andrés Rodríguez, Juan Carlos Wasmosy, Raul Cubas Grau, Luís González Macchi y Nicanor Duarte Frutos.
El 20 de abril de 2008 sucedió un hecho histórico, pues se produjo el primer cambio de gobierno de un partido a otro por voto popular en ejercicio de la soberanía, con la victoria de Fernando Lugo Méndez, convirtiéndose él así, en el presidente número 52 de la República del Paraguay. 
De esta manera, en el 2011 Paraguay llega a su Bicentenario, 200 años de vida independiente, sin dudas es un hecho histórico digno de recordar y festejar, pero también un momento más que propicio para analizar el pasado, rever los errores y valorar los aciertos como país soberano. El Bicentenario no es una casualidad, es un producto de una larga lucha, de un sueño acariciado hace dos siglos: el anhelo de ver a Paraguay como un estado independiente, y en ese sentido podemos decir que vamos por buen camino. ¡Salud Paraguay, por el Bicentenario de tu independencia!

13 de marzo de 2011

Lago Yrendy, en lo mismo de siempre.

El Lago Yrendy es uno de los lugares que más espacio va ocupando en este blog desde su creación; en el primer artículo que había escrito sobre el mismo, titulado "Salvemos el Lago Yrendy"   http://realidadparaguaya.blogspot.com/2010/02/salvemos-el-lago-yrendy.html  había señalado lo descuidado que estaba la reserva del MAG. Por un tiempo, nadie supo de nuevas informaciones sobre el lago hasta que un grupo de nativos Mbyá se asentó en el lugar en reclamo de sus derechos a una tierra propia; en aquella ocasión muchas personas expresaron su indignación sobre el hecho hasta llegar al punto de expresar ideas xenofóbicas; diciendo que los nativos iban a destrozar toda la belleza que existe allí; en respuesta a esos comentarios escribí un breve artículo sobre la verdadera amenaza al lago, que no eran los indígenas por supuesto, sino los propios compatriotas nuestros que llenaban de basura la reserva  http://realidadparaguaya.blogspot.com/2010/04/la-triste-realidad-de-los-indigenas.html . Poco después, dando una lectura a Abc Color me di una grata sorpresa al enterarme de que el lago estaba siendo cuidado y las basuras retiradas del lugar  http://realidadparaguaya.blogspot.com/2010/06/lago-yrendy-sonrie-tiene-esperanzas-y.html . Pues bien, hace unos días estuve de nuevo en el lugar y tomé estas fotografías que hablan por sí solas: la contraposición entre la belleza natural y la contaminación.
Un consejo más que importante, a la entrada de la reserva.


Hermosa vista del espejo de agua, lago Yrendy. 

Una belleza, pero no todo es así, la contaminación de la reserva continua...
Basural alrededor del lago, dentro mismo del predio de la reserva, refleja una inconsciencia total de las personas que realizan esta contaminación.
Carrito y caballo en la reserva, muchas personas van al lago para buscar el sustento diario o por simple diversión; en ambos casos se suele dejar el lugar muy contaminado, como se observa en la imagen de arriba. 


Es hora de que nosotros los ciudadanos nos conciencemos sobre la importancia de mantener el lugar en su estado natural, y también es el momento en que los encargados o autoridades pertinentes tomen en serio sus funciones y revean esta situación, que de no solucionarse, sin dudas empeorará. 
Imágenes de Jorge Contrera.

6 de marzo de 2011

Atardecer cerca del Lago de la República.

En Ciudad del Este se encuentra el Lago de la República, un lago artificial alimentado con las aguas del arroyo Amambay; de este lugar se extrae el agua que luego de ser potabilizada se distribuye a varias zonas de la ciudad. Está rodeado de una hermosa arboleda y una vereda que llegada la tardecita es utilizada por personas de todas las edades para hacer caminata, trote, ciclismo o simplemente sentarse y charlar mirando la belleza del lago. Estas fotografías las tomé ayer a la tardecita cuando pasaba por el lugar.
Vista del microcentro, desde el lago.
El lago está lleno practicamente, y pensar que hubo una época en que apenas había un hilito de agua.


Y...llegó la noche, tenía que abandonar el lugar porque lastimosamente no había guardias por las cercanías, aun así fue hermoso estar en el lugar. Ustedes que opinan?

1 de marzo de 2011

"Día de los Héroes"

Hoy 1º de marzo es una fecha muy significativa en el Paraguay, es el Día de los Héroes, en memoria de todos los paraguayos y paraguayas que ofrendaron sus vidas por la patria; y en especial a los caídos en la última batalla de la Guerra Grande, en Cerro Corá, el 1º de Marzo de 1870. Aquí va un pequeño cuento sobre el mismo:

 Lágrimas de 1870
"¿Y es ésta caballeros, la civilización que nos han traído a cañonazos?"*
 
      Recuerda con profunda tristeza aquel lejano día; había amanecido un poco fresco, el paisaje era hermoso, un tupido bosque, suelo rojizo, por allí cerca corría un cristalino arroyo...por otro lado...escuálidos soldados, ancianos hambrientos, madres desesperadas queriendo contener las lágrimas de sus famélicos hijos.
      Estaban en Cerro Corá, López charlaba amistosamente con un nativo de las sierras de Amambay. Oyó la invitación del nativo a su esposo para que lo acompañara al monte. No supo qué respuesta tuvo, sólo atinó a ver que el cacique se marchaba cabizbajo hacia la inmensa selva; una bandada de verdes pájaros levantó vuelo sobre sus cabezas.
     Años después, en su solitario dormitorio, todavía recuerda aquella mañana, observa sus manos, sus uñas, ya marchitadas por el paso del tiempo; era doloroso ver el cuerpo inerte de un compañero de largas jornadas, de noches de amor, de soledad; mucho más desgarrador...abrazar un hijo muerto...su Panchito... tan parecido a su padre. Había cavado la tumba con sus manos, ella sola; quizá hubiera sido mejor haberse arrojado a esa fosa, quizás lo hubiera hecho si le sobraran fuerzas para seguir cavando esa tierra mojada por la lluvia, por la sangre. Oye risas burlonas, atemporales, sonadas a muerte, gritos de triunfo. "A civilizaçao llegou ao Paraguai!", ¡El pueblo que vivía en la barbarie ha sido librado para siempre! ¡Y para siempre, amén! Allí abajo, cientos de miles de almas morían de pena.
    No pudo más, la flaqueza había cubierto sus huesos; sigue oyendo carcajadas cada vez más fuertes y llantos cada vez más apagados, más débiles. Los enterró a flor de tierra. Corriendo alocadamente llega junto a la sepultura, encuentra a un soldado brasileño bailando y haciendo piruetas sobre el cadáver de López que no estaba muy bien cubierto. Eran los civilizadores, los libertadores.
    "Bien, peleemos hasta que muramos todos", había dicho el Mariscal cierto tiempo antes. Aquel primero de marzo su vaticinio se cumplió.
    Ella extraña al Paraguay que fue, quizá nunca volviera a ser como antes; dieciséis años pasaron desde aquella fresca mañana, cada día lo extraña muchísimo más. Fue cuando se nubló su vista e inició un largo viaje sin retorno.

*Palabras pronunciadas por Elisa Lynch, ante la profanación del cadáver de su esposo. Elisa Alicia Lynch falleció en un humilde departamento en la ciudad de París, el 26 de julio de 1886.

Autor: Jorge Contrera

22 de octubre de 2010

La Asunción de antaño.

       Durante el gobierno del Presidente Carlos Antonio López, la ciudad de Asunción experimentó grandes cambios. Nos menciona Hipólito Sánchez Quell, citando a Juan Giurua que "entre 1840 y 1864 Asunción se enriqueció con numerosas construcciones de gran importancia, tanto de orden civil como religioso, las que hoy son consideradas como bellos exponentes de arquitectura neoclásica."
      El viaje de Francisco Solano López a Europa ejerció gran influencia para esta transformación, pues con él vinieron dos renombrados arquitectos: el italiano Alejandro Ravizza y el inglés Alonso Taylor.
     Aquí comparto con ustedes algunas imágenes de los edificios construidos en aquella época, fotografías que hemos captado con mis alumnos en un viaje que realizamos hace unos días a Asunción. Las informaciones al pie de la fotografía fueron extraídas del libro Origen e Historias de Asunción del Paraguay.
Residencia particular del General López:
 
Hoy Palaciode Gobierno, de estilo Renacimiento italiano. Con un cuerpo central, tiene dos alas que lo flanquean hacia la ciudad, mientras la fachada sobre la bahía es homogénea. Majestuoso edificio, con una monumental escalera, galería de doble arquería, enhiesta torre con cuatro pináculos y suntuosos salones estilo Segundo Imperio.
 El Palacio de Gobierno

En sus orígenes el Cabildo fue concebido como una institución encuadrada a la estructura administrativa de la Ciudad y a la Justicia Capitular , lo cual se traducía claramente en su lema: Cabildo, Justicia y Regimiento. Por este motivo, a la izquierda de la sala se encuentra una vitrina, donde se muestra las urnas correspondientes a distintos procesos electorales, desde finales del siglo XIX hasta el año 1990. También se exponen postales originales de principios del siglo XX que ilustran La Catedral y la Plaza Constitución , la antigua casa de los gobernadores y El palacio de Congreso que es “El Cabildo”. Estas postales originales fueron donadas a ésta sala por el Coleccionista Javier Yubi.


La Catedral
Don Carlos hizo derribar la antigua en 1842 y edificar la nueva, que se inauguró en 1849.


Abajo, como una aporte nada más, utilizo una imagen de internet, del Cabildo en la época colonial. 

La Estación de Ferrocarrill
Con su amplia galería , su torre reloj de estilo victoriano y sus graciosas torrecillas góticas que semejan un diminuto Wetsminter. 


Panteón Nacional
Inspirado en su homónimo de París. Iniciados los trabajos en 1864, fueron suspendidos por la guerra. Fue inaugurado en 1936.



10 de octubre de 2010

Lugares de Asunción. Estación de Ferrocarril II.

Comparto con ustedes algunas imágenes de la Estación de Ferrocarril de Asunción , así como algunas fotos del interior del Museo Ferroviario.
Locomotora Sapukai. Esta locomotora recorrió el primer tren hasta Trinidad el 21 de octubre de 1861, durante el gobierno de Don Carlos Antonio López.

Objetos del interior del museo.

Interior del vagón presidencial.

Campanas utilizadas para anunciar la llegada de los trenes. Data en 1861.

4 de octubre de 2010

Lugares de Asunción. Estación de Ferrocarril.

Cronología del Ferrocarril en Paraguay:
Época de los López:
1854: comienzan las iniciativas para la construcción de una línea ferroviaria, durante la presidencia de Don Carlos Antonio López.
1861: se inaugura el servicio para el transporte de pasajeros desde la Estación Central hasta Trinidad. (Jardín Botánico)
1864: se habilita el servicio hasta Cerro León, luego llega hasta Paraguarí.
1864-1870: Guerra del Paraguay contra la Triple Alianza, durante este conflicto, la Estación Central se convirtió en hospital de sangre, como los demás edificios públicos. Una triste anécdota se refiere a que desde este lugar los heridos de la guerra vieron el cortejo fúnebre del Gral. José Eduvigis Díaz, quien había fallecido poco tiempo después de la Batalla de Curupayty.
Terminada la guerra, el Ferrocarril es vendido para pagar la deuda pública y una deuda con el Brasil.
1886: El presidente Bernardino Caballero recupera el ferrocarril para el Estado paraguayo. En agosto del mismo año se autoriza la contratación de la empresa Patri y se continúan con las obras entre Paraguarí y Villarrica.

Época de los ingleses:
1887: durante el gobierno de Patricio Escobar, se autoriza la venta del ferrocarril de Asunción a Villarrica.
1889: en abril, la sociedad "The Paraguay Central Railway Co" suscribe contratos de construcciones sobre la base emisora de accionistas.
1887- 1894: se construyen las estaciones de Sapukay, Caballero, Ybytymi Hyaty, Villarrica, Borja, Iturbe, Maciel, Sosa y Yegros.
1891: se inaugura el tramo desde Paraguarí hasta el Río Pirapó.
1894: se termina la construcción de los talleres de Sapukay.
1907: la compañía inglesa se queda como la única propietaria del ferrocarril.
1909: se cambian los antiguos rieles de dobles hongo y se suministra material rodante, cuatro locomotoras y treinta y ocho vagones.
1911: la línea llega hasta Encarnación.
1913: se inaugura el servicio hasta Encarnación.
1914: se habilita el servicio hasta Borja y Charará, hoy Eugenio A. Garay.
1919: el mismo ramal se amplia hasta Abaí.
1951: el gobierno interviene el ferrocarril por las deficiencias técnicas y de servicios, con el objeto de mejorar el sistema.
1959: la compañía realiza un paro del servicio y el gobierno interventor la obliga a mantenerlo haciéndose cargo del déficit presupuestario.
El Ferrocarril en poder del Estado:
1961: el gobierno paraguayo compra el ferrocarril y todos sus bienes en 2.000.000 de libras esterlinas a diez años de plazo y sin intereses.
1964: se nacionaliza la empresa y se crea el Ferrocarril Presidente Carlos Antonio López.
1991: el ferrocarril pasa a ser una empresa sujeta a privatización.
1999: los trenes dejan de funcionar para el tráfico regular de pasajeros.
2000: se declara al FCCAL como entidad pública del Estado en reforma y transformación.
2001: la entidad es intervenida con miras al proceso de transformación y preparación para el traspaso a manos privadas.

!Visite Asunción!. Visite la Estación de Ferrocarril.

Lugares de Asunción. Casa de la Independencia.

Casa de la Independencia
          Esta edificación ubicada entre 14 de mayo y Pdte. Franco (Asunción) pertenecía en el año 1811 a los hermanos Martínez Sáenz, quienes a su vez lo habían heredado de su padre. La construcción data en 1772.
          En esta casa, desde el 14 de mayo de 1965 funciona el Museo Histórico "Casa de la Independencia". El mismo cuenta con cinco salas dispuestas alrededor del patio central. Bien en la entrada se encuentra un mural del ceramista José Parodi que representa los edificios y lugares más resaltantes de la época colonial asuncena.
         
          Veamos las partes de esta reliquia histórica:
         El escritorio: en dónde se observan documentos de la época colonial, un escritorio que era de Fernando de la Mora, y varios cuadros de artistas paraguayos.
          El comedor: allí se pueden ver varios muebles coloniales, utensilios domésticos, objetos de caballería y algo muy resaltante: la espada de Fulgencio Yegros. Además se encuentra el retrato del Doctor Francia.
          La sala: posee un juego de sala de origen europeo que data de 1830, una araña de cristal (que se puede ver al dorso del billete de 10 mil guaraníes), un brasero de madera y bronce y retratos de dos héroes de la independencia: Pedro Juan Caballero y Fulgencio Yegros.
          El dormitorio: a más de la cama y una camisa bordada que pertenecía a Fernando de la Mora, también se encuentra su retrato, un arcón colonial, una silla sanitaria y una imagen de la Virgen de la Inmaculada Concepción.
         El oratorio: en esta parte se conservan tallas jesuíticas y franciscanas, además de diversos objetos religiosos de diverso origen. El retrato del Prebístero Francisco Xavier Bogarín se puede ver también en esta sala.
         El corredor: donde se exhiben dos grandes tableros de madera tallada originarias de las misiones jesuíticas.
          El patio: una parte de la Nota del 20 de julio de 1811 escrita en un mural del ceramista Parodi, un reloj de sol de la misión jesuítica de Santa Rosa el túmulo que cubría los restos de Juan Bautista y Rivarola pueden observarse en esta parte de la Casa de la Independencia.
          Salón Capitular: es una réplica del salón capitular del antiguo Cabildo de Asunción.
          El Callejón Histórico: sin lugar a dudas, es la parte más significativa de la casa, pues por allí salieron los hombres de la independencia en la noche del 14 de mayo de 1811 para marcar el inicio de la época independiente del Paraguay.

¡Venga a conocer este hermoso lugar en el centro mismo de Asunción!
Horario de atención: Lunes a viernes (de 7 a 18 horas) y los sábados de 8 a 12 horas.
Más informaciones al: (021) 493 918

22 de septiembre de 2010

Los Mbya de Puerto Bertoni

En el Monumento Científico Moisés Bertoni (Presidente Franco, Alto Paraná) se encuentra la Comunidad Mbya, una comunidad indígena que como otras muchas, luchan para mantener su propia cultura y para recuperar un espacio geográfico en donde puedan desarrollar su vida.
Esta comunidad, en sus inicios fue fundada por los indígenas mbya que trabajaban para el sabio suizo Moisés Bertoni. Hoy por hoy viven en la misma unas 10 a 15 familias, luchando contra el abandono, el desinterés de las autoridades y la indiferencia ciudadana. Los que antiguamente eran los dueños de estas tierras, actualmente no poseen tierras suficiente para desenvolverse. 

¿Qué futuro les espera a los niños Mbya de Puerto Bertoni? Vale la pena analizarlo.
A más de la agricultura para el autoconsumo, los nativos se dedican a la artesanía, que ofrecen a los estudiantes y turistas que llegan a la Reserva, desde todas partes del mundo.