12 de diciembre de 2015

Relaciones diplomáticas entre el Paraguay y el Brasil desde la independencia hasta el gobierno de Don Carlos A. López (1811-1862) (Parte I)

¿Cómo fueron las relaciones diplomáticas entre el Paraguay y el Brasil en los primeros años de la era independiente? ¿Qué hechos condicionaron las mismas en esos años? ¿Cuáles fueron los intereses políticos y económicos que han determinado el carácter de las cuestiones diplomáticas entre los dos países? Estas y otras preguntas se intentarán responder en este ensayo elaborado por el Lic. Jorge Contrera, Profesor Asistente de Historia Americana Colonial e Independiente de la Facultad de Filosofía de la UNE. Aquí la primera parte del trabajo publicado en la Revista Científica El Búho Nº 2 del año 2014.



     Este ensayo trata sobre las relaciones diplomáticas desplegadas entre Paraguay y el Brasil desde los primeros años de la independencia nacional hasta el fin del primer gobierno presidencial, es decir, en el periodo de tiempo que transcurre desde 1811 hasta el fallecimiento de Don Carlos Antonio López, ocurrida el 10 de setiembre de 1862. 

     En específico se examinan la manera como se dieron las relaciones diplomáticas entre ambos gobiernos y los hechos que condicionaron las mismas, con el propósito de descubrir al mismo tiempo los intereses políticos y económicos que han determinado el carácter de las cuestiones diplomáticas entre ambos Estados. Se describen las relaciones diplomáticas durante los primeros años de la independencia, la postura tomada por los revolucionarios respecto a los intereses portugueses en 1811, la alianza con Buenos Aires, la postura del Consulado respecto a las relaciones con los países vecinos, dando énfasis en el gobierno del Doctor Francia y en el gobierno de Don Carlos Antonio López. Se finaliza con un breve análisis de la situación en materia de las relaciones exteriores a la muerte de Don Carlos, con la intención de comprender el escenario inmediato a la Guerra contra la Triple Alianza.

     La importancia del análisis de las relaciones diplomáticas entre Paraguay y Brasil radica en que puede ayudar a entender con mayor precisión, la forma como el gobierno paraguayo defendió sus intereses políticos y económicos ante una enorme potencia de la época: el Imperio del Brasil.

     Se plantea la hipótesis de que durante la presidencia de Don Carlos Antonio López, el gobierno de la República del Paraguay dio un giro político de gran magnitud, pasando del aislamiento que imperó durante la dictadura francista a una época de mayor participación en los asuntos económicos y políticos en la cuenca del Río de la Plata, lo que a su vez significó una mayor vulnerabilidad ante los intereses hegemónicos del Imperio del Brasil y la Argentina. 

Las relaciones diplomáticas entre 1811 y 1813
     Las relaciones diplomáticas con el Brasil durante los primeros años de la independencia fueron prácticamente nulas, siendo el principal obstáculo el hecho de que Brasil en ese momento aún era una posesión portuguesa, con afanes expansionistas. Es conveniente resaltar en ese aspecto, que el golpe revolucionario -programado en un principio para el 25 de mayo de 1811-, tuvo que adelantarse justamente por las negociaciones realizadas entre el gobernador-intendente del Paraguay Bernardo de Velazco con el emisario portugués José de Abreu y, que en junio de 1811, a casi un mes de la revolución, el mismo seguía sosteniendo contactos con los portugueses del Brasil. Por lo tanto, el acuerdo con Portugal fue un justificativo principal de quienes se levantaron en la noche del 14 y 15 de mayo de 1811. Dicha postura se puede observar en la nota de intimación hecha por Cavallero a Velazco, donde se menciona que “En atención a que la Provincia está cierta de que habiéndola defendido a costa de su sangre, de sus vidas y de sus haberes del enemigo que le atacó, ahora se va a entregar a una Potencia Extranjera, que no la defendió con el más pequeño auxilio que es la Potencia Portuguesa, este Cuartel, de acuerdo con los Oficiales Patricios, y demás soldados, no puede menos que defenderla con los mayores esfuerzos” (Scavone y Brezzo, p. 22). Cabe mencionar también que el gobierno provisorio (Triunvirato), a pesar de ser contraria a la idea de someterse a los designios portugueses, dejó libre a Abreu llevando el mensaje de que la Provincia del Paraguay deseaba mantener buenas relaciones diplomáticas con Portugal, lo que como se verá, no ocurrió.

     Las tratativas de Velazco con los portugueses siendo miembro del triunvirato, significó el quiebre de cualquier intento de acercamiento con el Brasil. Por ello, no es de extrañar que el gobierno establecido por el Primer Congreso Nacional -junio de 1811-, la Junta Superior Gubernativa, considerara conveniente establecer alianza de defensa mutua con Buenos Aires “para unir ambos Gobiernos bajo un sistema ofensivo y defensivo contra todo enemigo que intentase atacar los respectivos territorios” (Scavone y Brezzo, p. 27). En ese sentido, el 12 de octubre de 1811, el gobierno de Buenos Aires y el de Paraguay firmaron un tratado en que, además de las cuestiones de límites, muy favorables a Paraguay y de las disposiciones económicas como la extinción del estanco del tabaco, el pago de la sisa y el arbitrio en Asunción, la cancelación de los impuestos al comercio, etc; Paraguay se comprometía a la alianza con Buenos Aires en términos no muy claros; ya en el primer año de la vigencia del acuerdo, a raíz de las trabas comerciales con la creación del impuesto al tabaco, la alianza no pudo consolidarse. A pesar de ello, la firma de este Tratado significó el reconocimiento tácito de la independencia paraguaya por Buenos Aires, postura que cambiaría radicalmente en los años siguientes, en especial durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas.

    Durante el gobierno consular -Doctor Francia y Fulgencio Yegros-, instalado a fines de setiembre de 1813 y que se mantuvo al frente de la administración del país hasta octubre de 1814; las relaciones con el Brasil -aun bajo el poder portugués-, siguieron siendo nulas y continuaba viéndose al mismo como un riesgo para la independencia nacional. Al mismo tiempo, Buenos Aires aspiraba nuevamente adherir al Paraguay, para lo cual llegó a Asunción Nicolás de Herrera como Enviado del Poder Ejecutivo de las Provincias del Río de la Plata, pero solo fue reconocido por el Consulado como un Diputado del Gobierno de Buenos Aires. (Areces y González, p. 17). Ante el fracaso de su misión, Herrera abogó por la firma de un nuevo tratado de alianza y de comercio con la República del Paraguay, proyecto que fue rotundamente rechazado por el Doctor Francia. Como se puede observar, Brasil seguía viéndose como un enemigo común contra el cual las antiguas provincias del Río de la Plata debían unirse. Brasil aún no se había independizado.


*Próxima entrega: Las relaciones diplomáticas durante  la dictadura del Doctor Francia.
Bibliografía básica
1.      ARECES, N. y GONZÁLEZ DE BOSIO, B. El Paraguay durante los gobiernos de Francia y de los López. Editorial El Lector, Asunción, 2010.
2.      BENÍTEZ, A. et al. La Historia del Paraguay I. Editorial AZETA S.A., Asunción, 2000.
3.      GUERRA VILABOY, S. Paraguay: De la Independencia a la dominación imperialista 1811-1870. Editorial de Ciencias Sociales, La Habana, 1984.

4.      SCAVONE YEGROS, R. y BREZZO, L. Historia de las Relaciones Internacionales del Paraguay. Editorial El Lector, Asunción, 2010.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dejanos tu opinión